lunes, 29 de junio de 2009
Indeseados
[...] me alimento de los indeseados, me muevo entre craneos de polvo y cenizas, desde su nacimiento hasta su muerte, siempre han sido cenizas, estériles e incapaces de crear vida de sus heridas mentes. Comen, rien, respiran y hablan como por un acto de inercia, como si estubieran obligados a hacerlo por alguien tal vez aún más vacío...
viernes, 26 de junio de 2009
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